Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, anunció en el foro Argentina Week celebrado en París que la compañía tiene disponibles 800 MW de generación eléctrica para alimentar proyectos de inteligencia artificial en Vaca Muerta. La empresa —uno de los mayores productores de gas del país, con una capacidad instalada de 5.207 MW de los cuales 4.016 MW son termoeléctricos— señaló que ya cuenta con energía y tierras disponibles para desarrollar un centro de datos a gran escala en Neuquén. La propuesta configura una nueva forma de monetizar el gas de la cuenca: convertir la generación in situ en puerta de entrada a la demanda de hyperscalers de IA.
Esto abre una ventana para pensar en una categoría de demanda de gas que hasta hace poco no existía a esta escala en el mercado argentino. Que el mayor generador privado del país empiece a plantear públicamente la venta de electricidad a centros de datos directamente desde Vaca Muerta es una señal de que la arquitectura de monetización de la cuenca neuquina se está complejizando. Para Grupo Calas, el ángulo comercial concreto es doble: por un lado, proyectos de este tipo requieren contratos de suministro de gas firme con perfiles base load (sin estacionalidad, consumo estable las 24 horas), un tipo de acuerdo que se presta bien a estructuraciones a medida para un comercializador con capacidad de gestión contractual. Por otro, vale la pena monitorear si la tendencia de integración vertical de grandes productores —que pasan de vender moléculas a vender electrones— achica el gas disponible para comercializadores independientes en ciertos nodos, o si por el contrario genera demanda incremental que el propio productor no puede satisfacer solo.