Energy Intelligence
Agregamos en un solo tablero los datos públicos que hoy están dispersos en seis organismos distintos, y los convertimos en señales que alimentan decisiones comerciales concretas.
FIG. 01 — DATOS PÚBLICOS AGREGADOS · 14 DÍAS
01 · Fuentes
Cada organismo publica una pieza del rompecabezas. Nuestro trabajo es agregarlas y cruzarlas.
El mercado energético argentino no tiene un solo lugar donde ver el balance completo de oferta y demanda de gas y electricidad. La información está repartida entre organismos que publican con distinta frecuencia, distinto formato y distinto nivel de detalle. Nuestra plataforma de Energy Intelligence agrega esas fuentes en un tablero único:
Cruzamos, día a día, la producción de gas reportada, la capacidad de transporte efectivamente utilizada y la demanda proyectada por CAMMESA y por la Secretaría de Energía para el sistema eléctrico y para consumo residencial e industrial. Cuando la brecha entre lo que el sistema necesita y lo que la oferta local más las importaciones pueden cubrir empieza a achicarse — o a ampliarse —, el tablero lo señala antes de que ese desbalance se traduzca en un corte de suministro o en un salto de precio en el mercado spot.
Esa detección temprana es la que después usa nuestro equipo de asesoría en comercialización de gas natural para anticipar dónde va a aparecer demanda insatisfecha, y dónde hay oferta —local o importada desde Bolivia— que todavía no encontró comprador.
Además del gas que circula por gasoducto, Argentina recibe gas natural licuado (GNL) por barco en terminales de regasificación, un volumen que se vuelve especialmente relevante en los meses de invierno, cuando la demanda residencial y eléctrica se dispara. Seguimos la programación y el arribo de esos cargamentos porque son una pieza más del balance: cada buque que llega —o que se demora— cambia la cantidad de gas disponible en el sistema en los días siguientes, y eso repercute directamente en el precio y en la necesidad de gas importado por otras vías, incluida la boliviana.